Cómo sería si nunca nos sentiríamos ofendidos. Cómo sería si nunca nos sentiríamos resentimiento o culpa. ¿Necesitaríamos tal cosa como el perdón? Ya he dicho que antes del perdón viene primero una experiencia de dolor ó sufrimiento y luego resentimiento, enojo y culpa. Perdonar nos da una manera de aliviar el resentimiento, enojo y culpa, pero ¿Que tal si podríamos interrumpir ese proceso? ¿Que tal si ni nos sentimos el resentimiento?
Déjame contarles una anécdota. Sería una historia real, y me gusta pensar que sí, pero no estoy seguro. Trata del Argentino Roberto de Vicenzo, un campeón de golf de los años 60.
De Vicenzo ganó un torneo y después de recibir el cheque y sonreír frente a las cámaras, salió del sede del club. Fue a su coche en el estacionamiento y allí le acercó una mujer. Ella le dio felicitaciones por su victoria y luego le dijo de su único que estaba muriendo de una terrible enfermedad.
Le afectó de Vicenzo mucho su historia, y él sacó una pluma y endorsó el cheque del torneo. "Que dieres unos días buenos al bebe," dijo mientras puso el cheque en la mano de la madre apenada.
La semana siguiente un funcionario del club de golf le preguntó a de Vicenzo "Escuché que encontraste a una mujer en el estacionamiento después del torneo"
De Vicenzo asintió y dijo “se la veía realmente desesperada.”
“Pues lamento decirte estas noticias. Ella es un fraude. No está casada. No tiene un bebé enfermo. Te decepcionó.”
“Quieres decir que no hay un niño que se está muriendo?”
"¡Por supuesto que no!"
Y De Vicenzo pensó en voz alta, "Pues es la mejor noticia que he oído toda la semana."
Se pudiera poner enojado, o sentirse tonto por ser tan crédulo. Y luego llevar esa carga hasta que estaría capaz de perdonar y dejar ir. Pero parece que no escogió eso sino escogió compasión.
Imagina que tienes un bebé en tus brazos. El bebé alarga la mano y tira a tu pelo hasta que te duele. ¿Como respondes? Pienso que te pudieras encontrar una manera tierna detener el bebé sin enojarte con él. Entendieras que el bebé no tenía la intención de hacerte daño, que no sabía.
No resulta tan fácil tener esa actitud de no juzgar cuando alguien te lastima a propósito. No es lo mismo. Pero si nos podemos detener nuestro habito de enojarse y resentirse, podríamos responder en una manera mas hábil. Llegaríamos a entender que esa persona acta así porque se está presionado por su enojo, codicia y confusión. Sentiríamos compasión por su sufrimiento.
Quiero hacer hincapié que esto no excusa su comportamiento perjudicial. Sin embargo, nos ayudaría responder a comportamiento perjudicial con mas sabiduría, sin ira ó resentimiento.
Tal vez los versos mas bien conocidos del Dhammapada son los que tratan de esta situación:
Me insultó, me golpeó,
Me venció, me robó;
En aquéllos que albergan estos pensamientos,
El odio no se apacigua.Me insultó, me golpeó,
Me venció, me robó;
En aquéllos que no albergan estos pensamientos,
El odio se apacigua.El odio no disipa el odio.
Sólo termina por el no-odio.
Esta es una ley eterna.
Quiero que hablamos sobre esto en nuestras parejas hoy. ¿Cómo desconectamos sentir dolor de las reacciones de juicios, rencor, culpa y resentimiento? ¿Es posible hacer eso? ¿Has logrado una vez, tu? ¿Que nos ayudaría hacerlo con mas frecuencia?
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El octubre pasado un hombre trastornado entró a un colegio con 2 armas. Envió fuera todas salvo las alumnas. Las ató y las disparó, matando a 5 y hiriendo a 7 antes de que se giró el arma contra si mismo y se suicidó. Era una acción horrenda.
Las niñas eran miembros de la comunidad Amish, un grupo cristiano que se queda lejos de lo que llamaríamos el mundo moderno. La mayoría son granjeros, pero no tienen tractores ni camiones. No manejan coches ni tienen luz eléctrica en sus casas. Y son muy religiosos. Intentan seguir fielmente las enseñanzas de Jesucristo.
El asesino no era miembro de la comunidad Amish, pero antes del fin de ese día horrible, algunos Amish, incluyendo a familiares de las niñas asesinadas, ya habían visitado la esposa del asesino para darla el pésame y decirla que no culpaban su familia por lo que hizo él. De hecho, empezaron hacer una colecta para su apoyo. Mas tarde cuando el asesino fue enterrado, la mitad de las asistentes al entierro eran Amish.
No hay duda que ellos sentían un dolor tremendo por la pérdida de sus hijas. Pero no se llenaron con rencor que hubiera hecho que el dolor sea aún peor. Y mas allá de eso, sabían que la viuda del asesino sufriere por lo que su marido hizo, entonces vinieron a ella con compasión para intentar aliviar una parte de su sufrimiento. Esto es perdonar en un nivel complemente diferente. Es casi increíble. Los Amish no preguntaban la voluntad de Dios. Sabían que no podían cambiar el pasado pero sí podían influir el futuro.
Me preocupo un poco decir esta historia porque nos podría sentir como fracasos ya que no pudiéramos hacer lo que hicieron ellos. Pero quería decirles la historia porque quiero que todos recordamos que tal cosa realmente sucedió en nuestro mundo actual. Los Amish no quieren ser llamado como seguidores del Buda. Pero actuaron en acuerdo con sus enseñanzas:
Me insultó, me golpeó,
Me venció, me robó;
En aquéllos que albergan estos pensamientos,
El odio no se apacigua.Me insultó, me golpeó,
Me venció, me robó;
En aquéllos que no albergan estos pensamientos,
El odio se apacigua.El odio no disipa el odio.
Sólo termina por el no-odio.
Esta es una ley eterna.
El verso que sigue no es tan bien conocido:
Muchos no se dan cuenta que
Nosotros aquí moriremos.
Para aquellos que se dan cuenta de esto,
Se terminan las disputas.
Que cada uno de nosotros morirá es cierto. La hora de la muerte no es cierto. Puesto que estos son verdades, ¿Cuál es la cosa mas importante?
Gracias por tu práctica.
© 2007, Burai Rick Spencer