Meditación para la Paz
Esta meditación guiado para la paz es basado en las enseñanzas del
Metta Sutta. Hay algunas etapas en la meditación, y podemos cambiar
ellas un poco para cambiar el enfoque de la meditación. Pero es muy importante
siempre empezar la meditación con amor bondadoso para uno mismo. Podemos recordar las
palabras del activista por la paz americano, AJ Muste, quien dijo, “No hay un
camino hacia la paz, la paz es el camino.” Otro activista por la paz, y maestro
budista vietnamita, Thich Nhat Hanh nos recuerda que “La Paz está en cada paso.”
Entonces hemos de hacer paz por haciendo nosotros mismos herramientas de la paz.
Cada vez que hacemos esta meditación, recitamos un verso de perdón y así nos
preparamos para caminar en el camino de la paz .
Verso de Perdón
Si he perjudicado a algún ser,
de forma intencionada o sin intención,
pido perdón.
Si algún ser me ha perjudicado,
de forma intencionada o sin intención,
en cuanto que yo esté listo, ofrezco mi perdón.
Si me he perjudicado a mí mism@,
de forma intencionada o sin intención,
me perdono.
La Meditación
Empieza con poner la atención en la postura y en las respiraciones. Siente el cuerpo sentado en el cojín. Ponte la columna abierta, el pecho abierto, y bájate el mentón un poco. Siente la respiración en el abdomen. Encuentra a tu tranquilidad y tu compostura, sin nada
que hacer y nada que debe de estar hecho. Siéntete el sentimiento de estar vivo.
- Piensa en ti mismo, una imagen o un sentimiento. Con una exhalación repite en silencio, una frase con cada respiración, “Que yo sea feliz. Que viva sin peligro. Que yo esté en paz.” Repite estas frases por lo menos tres veces. Una frase con cada exhalación. Intenta tu mejor esfuerza para sentir el propósito de cada frase. Si surgen otros sentimientos de resistencia o desgana o distracción, los nota pero sigue con las frases.
- Ahora piensa en tus padres - una imagen o un sentimiento. Con una exhalación repite en silencio, una frase con cada respiración, “Que ellos sean
felices,” etc. como antes.
- La próxima es una persona querida, alguien que amas, alguien que te esté bondadoso contigo, un/a bienhechor/a. Repite la secuencia como antes: “Que él/ella sea feliz,” etc.
- La próxima será una persona neutral, una persona conocida pero no central en tu vida. Puedes recurrir a un conductor de autobús, alguien que has visto paseando por la calle o un empleado del banco. Repite la secuencia como antes: “Que él/ella sea feliz,” etc.
- Ahora siente el sentimiento de amor bondadoso en tu abdomen. Respira con el sentimiento y lo fortalece. Imagina rayos de amor bondadoso radiando de tu cuerpo y fluyendo arriba, abajo, y todo alrededor. Visualiza estos rayos iluminando a todo Puerto Vallarta. Repite las frases, “Que todos en Puerta Vallarta sean felices...”
- Amplia tu visión para incluir otros lugares... Ciudad Juárez, Chiapas, Oaxaca, Atenco, todo México.
- Envía este amor bondadoso a otros lugares del mundo donde esté guerra o mucho sufrimiento.
- Líbano, los niños, madres y padres, hermanos, abuelos ...
- Israel, Irak, Gaza, Afganistán, Sri Lanka, Congo...
- Visualiza todo el mundo todos los seres sobre la tierra, en el aire, en el agua, recibiendo estos rayos de amor bondadoso. Con una exhalación repite en silencio, una frase con cada exhalación, “Que todos estos seres sean felices. Que vivan sin peligro. Que estén en paz.” Repite por lo menos tres veces, una frase con cada exhalación.
- Ahora regresa a ti mismo. “Que yo sea feliz. Que viva sin peligro. Que yo esté en paz.”
- Deja que la meditación se vaya. Regresa al hecho de estar sentado con tu cuerpo y tus respiraciones. Descánsate en el sentimiento de sencillamente estar vivo, dejando que los pensamientos, los sentimientos, el tiempo y la vida se vayan y se vengan.