Grupo Zen de Puerto Vallarta

English

¿Como vamos a seguir adelante desde aquí?

Una vez el Buda dijo , “Esta es la mejor manera para encontrar paz y el final de todo el sufrimiento y la angustia.” ¿Cuál es esta mejor manera? La mejor manera es la de la plena conciencia. Con simplemente caminar por el camino de la atención, uno puede hallar bastante paz en el corazón. Tal vez nos parezca imposible. Nos parece que de alguna manera tenemos que hacer algo. No solamente darnos cuenta. Cabe preguntarnos ¿Cómo puede ser que la plena atención por si misma nos traiga paz? Sin embargo, el Buda dijo que la plena atención es la mejor manera de terminar con la angustia y el sufrimiento. ¿Cómo practicamos este estado de conciencia, de estar atentos, plenamente presentes? El Buda dijo que tenemos que empezar practicando con la atención plena del cuerpo. Y ¿Cómo practicamos esta atención plena del cuerpo? Él dijo al empezar dándonos cuenta con nuestra propia respiración. Cuando inhalas, comprende que estás tomando aire. Y cuando exhalas, comprende que estás sacando el aire. Cuando la respiración es corta, date cuenta que es corta. Y cuando la respiración es larga y profunda, date cuenta que es larga y profunda. Y deja que la respiración calme todo tu cuerpo.

Luego ten conciencia de tu cuerpo sentado. Y date cuenta del cuerpo al caminar o al estar acostado, o parado. Cuando caminas para adelante o para atrás, date cuenta que estás caminando para adelante o para atrás. Cuando levantas un objeto o lo bajas, date cuenta de lo que estás haciendo. Date cuenta que lo estás agarrando o saltando. Cuando comes, date cuenta que estás comiendo. Cuando vas al baño date cuenta que estás yendo al baño. En esta manera, empezando con la respiración, date cuenta al cuerpo todo el tiempo. Desarrolla la habilidad de darte cuenta de tu propio cuerpo. El Buda dijo que este método de estar atento, empezando con la respiración y la atención plena del cuerpo, es la base fundamental de todas las otras prácticas de la atención.

En segundo lugar dijo “Date cuenta de tus sentimientos.” Cuando tu tienes un sentimiento o una sensación que es poco placentero, conócelo. Cuando tu tienes un sentimiento que es placentero, sé consciente de ello. Y cuando tienes un sentimiento que es neutro o entremezclado entre los dos, conócelo bien. Date cuenta como cambian todos los sentimientos: placentero, no placentero, neutro, etc. No te quejes de tus sentimientos. No trates de correr o huir de ellos. Simplemente, con gran cercanía e intimidad, conoce las sensaciones y los sentimientos como realmente son.

A continuación el Buda dijo, “Conoce la condición de tu mente.” Si tu tienes una mente enojada, reconoce que tienes una mente enojada. Si tienes una mente llena de miedo, reconoce que es una mente llena de miedo. Si tienes una mente celosa o avariciosa, reconoce que es una mente celosa o llena de avaricia. Y si tu mente está feliz y contenta, simplemente reconoce que está feliz y está contenta. No te quejes de tu estado mental ni trates de huir de él. Incluso si tu tienes un estado mental positivo, no lo agarres con el puño cerrado para que te dure para siempre. Simplemente date cuenta del estado mental que está allí.

Entonces el Buda enseñó todo esto. Y pienso que debemos de notarlo. Para que sepamos cuando estamos parados, que estamos parados, y cuando nos damos vuelta, que sepamos que estamos dando vuelta. Cuando vemos o escuchamos, debemos conocer lo que vemos y escuchamos, y no quejarnos ni tratar de aferrarnos con la mano muy cerrada. Debemos preguntarnos “¿Qué sentimos ahora? ¿Cuál es la condición de nuestra mente?” Y si practicamos de esta manera, pienso que nuestra vida va a cambiar bastante. Pienso que si practicaremos la plena atención empezando con la respiración y la atención del cuerpo, la mente se calmará más. Cuando la mente se calma, creo que veremos una perspectiva más amplia de nuestra vida. No creo que volvamos a vernos como una buena o mala persona en un mundo de gente buena o mala. Creo que vamos a ver lo grande que es la mente, y cuánto está sucediendo de este ir y venir en la mente. Vamos a poder ver como surgen las diferentes condiciones de la mente. Nos daremos cuenta como llega a ser la mente del coraje, como llega a ser la mente del miedo y como llega a ser la mente de la felicidad. Entonces muy naturalmente vamos a escoger la conducta que nos lleve a un estado mental más feliz. Porque al darnos cuenta que no son las cosas que pasan afuera que hacen nuestro estado mental de alguna manera. Es en la manera en como reaccionamos a esas cosas. Nadie tiene la capacidad de enfurecernos. Es nuestra propia mente que nos hace enfurecer, o ser feliz. De esta manera la calma aumenta, y la facilidad para vivir aumenta, y se vuelve más posible realmente ver a las otras personas a nuestro alrededor. En lugar de ver a la gente todo alrededor como maquinitas que nos hacen tener buenos sentimientos o malos sentimientos, nos empezamos a dar cuenta que son personas. Nos empezamos a dar cuenta que sus mentes y sus corazones son exactamente como los nuestros. Así tendremos mucho más simpatía para ellos. Esto reducirá las disputas y nos traerá más felicidad y calma. Por fin podremos entender la verdadera forma de nuestro propio corazón. Podremos ver que nuestro corazón es puro al igual que el corazón de Buda. Y que nuestro corazón ha sido así desde el principio pero estaba tapado con tanta confusión. Cuando vemos nuestra verdadera naturaleza tendremos una paz profunda y duradera. Por supuesto siempre en la vida habrán problemas y tragedias, y a veces tendremos lagrimas. Sino jamás volvemos a tener el tipo de angustia que teníamos antes, ni el tipo de frustración y confusión. Nuestra corazón estará en paz. Esto es lo que enseñó el Buda sobre el camino de la plena atención. Además él dijo si realmente practicamos la plena atención, esto naturalmente se presentará.

Hemos tenido un retiro muy bello. Y estamos casi al final. Entonces ¿Cómo vamos a seguir adelante desde aquí? Bueno espero que todos nos sentimos inspirados a continuar con nuestra práctica de meditación. Viendo que al estar consciente de la respiración y del cuerpo es el fundamento de la plena atención la cual es el camino a la felicidad, espero que todos nos sentimos animados para seguir con nuestra práctica de meditación. En cualquier momento del día podemos parar lo que estemos haciendo y simplemente tomar una respiración, o tal vez dos, y simplemente regresamos a nosotros mismos. Podemos parar de vez en cuando y preguntarnos “¿Cómo me siento? ¿ Cuál es la condición de mi mente?” Tal vez podemos aprovechar del tiempo cuando caminamos darnos cuenta que estamos caminando. Si estamos manejando el coche, en lugar de buscar el estacionamiento más cercano, podemos estacionarnos donde sea, y tomar el tiempo caminando entre el coche y el lugar a donde vamos como meditación caminando. Tal vez en nuestra casa podamos hacer un pequeño altar con una vela y una flor. Podemos poner una imagen o estatua allí que nos inspire y nos simbolice la paz y cordura espiritual. Cuando meditemos podemos encender la vela, y cada vez que pasemos por el altar podemos pensar en nuestra práctica. Sería bueno si todos tuviéramos una amiga o un amigo con quien pudiéramos platicar como nos va con nuestra práctica. Y preguntarle, “¿Cómo te va?” y así animarse uno al otro.

Tal vez mañana, después del retiro, cuando estemos tranquilos podremos escribir, “Este es el pensamiento o el sentimiento más importante que encontré en el retiro. Y aquí está la promesa que hago conmigo mismo, de como voy a practicar de ahora en adelante.” Eso sería muy bueno hacerlo, y poner ese papel con esas palabras sobre tu altar, y de vez en cuando léelo y que no se te olvide.

© 2004, Zoketsu Norman Fischer
Mar de Jade, Chacala, Nay.

invitaciónubicacióncalendariotextosenseñanzascontactos