Buenos días a todos. Hoy quiero hablar sobre kshanti paramita, normalmente traducido como "paciencia o aguante". Todavía no he dicho cual paramita es la más importante. Pienso que es paciencia: kshanti paramita. Si piensas en eso un rato, estoy seguro que estarás de acuerdo. Sin paciencia, no pudiéramos seguir con nuestra práctica. Ninguna de las otras prácticas serviría de mucho si las hiciéramos solo una vez y luego las soltáramos cuando nos aburrieran, nos asustaran o nos molestaran. Paciencia nos queda yendo por buen camino. La paciencia deja que desarrollemos la atención plena que necesitamos para ver si nuestras motivaciones son puras y nuestras acciones son hábiles.
Pero a veces la paciencia tiene una mala reputación. Cuando los negros de los EUA. empezaron a exigir justicia, solían haber dicho a ellos "Tengan justa paciencia." Cuando las mujeres solamente muestran las desigualdades y las injusticias que cada día sufren, otra vez la respuesta común es "Roma no se construyó en un solo día. Tengan justa paciencia." Respuestas como estas son comunes y no son de las que tratan las enseñanzas Budistas. Respuestas semejantes no hablan de la práctica de paciencia sino de la tergiversación de ella. Paciencia no significa darse por vencido, paciencia significa seguir practicando a pesar de las muchas dificultades y muchos obstáculos que van a llegar. Pienso que esa paciencia tiene elementos de aguante, y también de perseverancia y constancia.
En el siglo VIII, un gran sabio de la India llamado Shantideva escribió la Bodhisattvacharyavatara "Una Guía de Las Obras del Bodhisattva" o "Una Guía a la Forma de Comprometerse en la Vida del Bodhisattva". Es un libro maravilloso sobre bodhicitta -la aspiración de practicar en el camino de un Bodhisattva- y sobre las seis paramitas como prácticas que vienen del bodhicitta y a la vez sostienen bodhicitta. En este libro, kshanti paramita es especialmente alabada como el antídoto para el odio y el enojo. Shantideva apunta los muchos sufrimientos que resultan del enojo y dice que la manera de evitar todo esto sufrimiento es practicar tolerancia y paciencia. Pienso que él reconoció que en pleno enojo, la paciencia como buen juicio, es difícil de encontrar.
Si nos agarra el enojo, la paciencia no se encuentra. Por eso, Shantideva dice que nos debemos entrenar en la práctica de la paciencia empezando con cosas pequeñas. Aprendiendo como practicar la paciencia a través de molestias pequeñas, nos ayuda a desarrollar la capacidad de encontrar la paciencia en frustraciones grandes.
Puesto que cualquier tarea resulta fácil
después de habernos familiarizado con ella,
debemos aprender a soportar primero los pequeños sufrimientos
para poder luego, poco a poco, aceptar los más grandes.
Por muy cierto que sea, no pienso que ese sea el beneficio más importante de la práctica de la paciencia. Dice Shantideva:
Si tengo que hacer lo que no quiero
o no se cumplen mis deseos,
siento malestar, que se convierte en el combustible
para que mi odio aumente y me perjudique.Por lo tanto, nunca permitiré que el combustible del malestar,
que aviva el odio, crezca en mi mente,
puesto que el enemigo del odio no tiene otra función
que perjudicarme.
Nuestras frustraciones son alimento para el odio y el enojo. Si podemos practicar atención plena y paciencia con esas frustraciones, podemos privar al enojo de su alimento. Si no hacemos esto, si damos comida a nuestro enojo con odio, justificación y pensamientos de venganza, esas emociones llegan a controlarnos. De hecho hay estudios científicos que muestran que experimentar el enojo reduce la inteligencia y la capacidad de hacer decisiones buenas. Apuesto que no te sorprendes. Shantideva lo reconoció y dijo:
No permitiré que nada de lo que ocurra
perturbe mi paz mental.
Si me siento insatisfecho, no podré colmar mis deseos espirituales
y mi práctica de la virtud se deteriorará.
Luego, en una parte famosa él subrayó lo inútil del enojo con un verso que me recuerda la oración de la serenidad de los alcohólicos anónimos:
Señor, concédenos serenidad para aceptar las cosas que no podemos cambiar,
valor para cambiar las que sí podemos,
y sabiduría para discernir la diferencia.
El verso de Shantideva es:
Si algo tiene solución,
¿qué necesidad hay de preocuparse?,
y si no la tiene,
tampoco sirve de nada hacerlo.
Entonces, es importante aprender a practicar la paciencia con las cosas que nos molestan. Y sería una buena idea empezar con algo chico. Quiero hacer una meditación guiada para ver como podemos ayudarnos.
Pongámonos en una postura de meditación donde ahora ya estamos. Espalda recta, mentón un poco hacia abajo, siente el flujo de tus inhalaciones en el fondo de tu abdomen y deja que esa sensación se desvanezca con la exhalación.
Gracias.
Intentar evitar las frustraciones sería una buena idea, pero ya sabemos que no funciona. Todos sabemos que las frustraciones van a llegar. No es posible evitarlas y hemos perdido muchos años en el intento. Ponerse enojado y buscar a alguien para echar la culpa, pueden llegar a ser hábitos que no resuelven los problemas.
La mejor manera de tratar con la frustración es acercarse y familiarizarse con ella. No dejemos de darnos cuenta como se siente la frustración para que pongamos plena atención y no lleguemos a reaccionar sin reflexión. Con el tiempo podemos soltar esos hábitos.
Este pequeño experimento está basado indirectamente en el Sutra Sobre los Cuatro Fundamentos de la Atención. Ese Sutra sugiere una serie de prácticas de la atención.
La quinta es muy interesante y pienso que es la clave para la práctica de kshanti paramita. Conforme desarrollamos nuestra capacidad de practicar kshanti, desarrollamos nuestra capacidad de confiar, de tener fe, de que pase lo que pase, podemos trabajar con ello. Pase lo que pase, podemos enfrentarnos a ello, podemos soportarlo, podemos hacer lo que sea llamado por cualquier situación. Y al hacer esto, podemos estar contentos porque sentimos que nada nos hace falta. No hay un remedio rápido, pero podemos confiar en que la perseverancia y la constancia son el camino sabio y que enojarse y echar la culpa no son útiles.
La perseverancia y la constancia no significan ser terc@ y rechazar cambios cuando hay que hacer cambios. La perseverancia y la constancia significan que nos quedamos cerca de nuestra experiencia y escuchamos lo que nos diga ella, en vez de apegarnos a nuestras decisiones.
Entonces la paciencia no es pasiva, sino que permite reflexión. No es reactiva, sino receptiva. La paciencia apoya a todos las otras paramitas y a la vez está apoyada por ellas.
Parece que hay una falta de paciencia en nuestro mundo. Comida rápida, remedios rápidos, toma esta, trata aquello, haz cualquier cosa para evitar la verdadera situación. Nunca esperas por nada.
Thich Nhat Hanh piensa que ni paciencia ni aguante son las palabras adecuadas para kshanti. Él prefiere "ser inclusivo." Al principio parece algo muy diferente de la paciencia. ¿Cómo pueden ser relacionadas alguna manera las dos palabras? Thich Nhat Hanh dice que ser inclusivo es la capacidad de recibir, abrazar y transformar.
Cuando practicamos ser inclusivos, no tenemos que sufrir ni soportar, aún cuando tenemos que abrazar sufrimiento e injusticia. La otra persona dice o hace algo que nos enoja. Nos inflige alguna injusticia. Pero si nuestro corazón es suficientemente grande, no sufrimos.
La semana pasada platiqué sobre algunos consejos que dio el Buda a su hijo Rahula cuando Rahula tenia 7 años. Ahora, para ilustrar kshanti paramita "como ser inclusivo", hablaré sobre otro sutra donde el Buda aconseja a su hijo Rahula. Esta vez Rahula es mas viejo, tiene 18 años. El Buda dice a su hijo que debe de desarrollar afinidad con las cinco propiedades por medio de la meditación. Las propiedades son las de la tierra, el agua, el fuego, el viento y el espacio. En el caso de la propiedad de la tierra dice:
Rahula, desarrolla tu mente para que sea como la tierra. La gente arroja toda clase de objetos a la tierra: cosas limpias, cosas sucias, saliva, pus, orín... Y, cuando la gente arroja estos objetos a la tierra, la tierra no se disgusta con ellos. Debes, pues, ejercitar tu mente para que sea como la tierra.Repite consejos semejantes para las otras propiedades: "... El agua no se disgusta con los objetos que lavamos... Toda clase de objetos arde entre las llamas de un fuego... El aire se lleva toda clase de objetos... El espacio no se aferra a nada y los objetos no encuentran asidero en el espacio." Todas esas propiedades son inclusivas.
Esto me recuerda un dicho de Rumi, el gran sabio de los Sufi del siglo XIII. Él dijo:
En la generosidad sé como un río.
En la compasión, sé como el sol.
En ocultar los defectos de otros, sé como la noche.
En la ira, sé como los muertos.
En la modestia y la humildad, sé como la tierra.
En la tolerancia, sé como el mar.
Está como eres, o sé como estás.
La última frase sería un poco difícil. Pienso que trata de que nos deberíamos comportar como las personas que realmente somos. Nuestro comportamiento debe de encajar con nuestros pensamientos y nuestras intenciones. Entonces Rumi dijo, "Si no te comportas de acuerdo con tus pensamientos e intenciones, entonces pon tus pensamientos e intenciones acuerdo con tu comportamiento.
Me gusta esa frase, pero la razón por la que traje eso dicho a esta plática fue por la manera en que Rumi habló de propiedades del ambiente natural como pautas para nuestra práctica. El ejemplo es que podemos aprovechar la inmensidad inclusiva de la naturaleza como una guía para nosotros mismos porque nos dará la capacidad de ser inclusivos, de ir mucho más allá de la mera paciencia y aguante. Este es el reino donde kshanti llega a ser kshanti paramita: Paciencia, aguante, como le quieras llamar, mucho más allá de las concepciones limitadas.
Y si te prometiste volver a un pensamiento o una sensación pendiente durante la meditación guiada, por favor no olvides hacerlo.
Gracias por escuchar.
© 2007, Burai Rick Spencer